¿Tienes equipo o un puñado de sherpas?

¿Cómo lideras tu organización?

El liderazgo organizacional está totalmente relacionado con las cualidades y habilidades interpersonales de las personas que actúan como líder dentro de una organización. El objetivo es acometer las labores profesionales bajo su responsabilidad desde un prisma de motivacional, construcción de equipo, la capacidad de influir (y no mandar), y que todos aprendan de todos en beneficio propio, del proyecto y de la empresa.

Después de leer varios artículos sobre liderazgo, llego a la conclusión de que no es posible aplicar un estilo único de liderazgo. Lo ideal es combinar algunas de las características de varios estilos y adaptarlo a las necesidades del propio equipo e incluso de manera individual según la casuística de cada persona que lo compone.

Liderazgo participativo/democrático: La más importante es que existe un diálogo constante entre todos, que favorece la consecución de los objetivos establecidos.

 

Liderazgo transformacional: Se trabaja desde un auténtico poder  permanente de motivación e inspiración hacia el grupo. Es un estilo, como su propio nombre indica, cuyo objetivo es transformar, innovar y motivar al equipo, para crecer.

 

Liderazgo “de la curva”: Este último estilo viene a completar una parte quizá más personal dado que aporta bienestar en este nivel además de un entorno favorecedor, donde cualquier semilla puede germinar. Si todo funciona correctamente, si el equipo se siente motivado, si la productividad es muy elevada y todo el entorno es satisfactorio es lo más parecido a la felicidad que podemos encontrar en el trabajo. Es un liderazgo basado en construir en positivo todo lo que puede afectar al grupo, al trabajo y al desarrollo de las labores.

Por tanto, unificando la esencia de los diferentes tipos de liderazgo, nos queda un estilo precioso y tal vez idílico para muchos líderes, pero siempre defiendo que debemos creer en las personas, sonreír y entender que cada una de ellas y como se suele decir, está luchando su propia batalla:

 

–         Diálogo constante

–         Motivar e inspirar

–         Transformar e innovar

–         Construir en positivo a nivel personal y laboral

 

Si todo esto somos capaces de hacer todo esto con amabilidad y una sonrisa, crearemos un fantástico sentimiento de pertenencia productivo donde las personas, serán felices.

Entonces, desde un enfoque positivo ¿Cómo se conducen los miembros de un equipo verdaderamente cohesionado?

 

– Confían unos en otros.

– Participan en conflictos por ideas sin filtrarlos.

– Se comprometen con decisiones y planes de acción.

– Se responsabilizan mutuamente por el cumplimiento de esos planes.

– Se centran en el logro de resultados colectivos.

 

Ciertamente, en la práctica es difícil, pues requiere un importante nivel de disciplina y perseverancia en el equipo.

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